Cómo calentar la casa gastando menos (sin pasar frío)
La calefacción es, junto al agua caliente, el mayor gasto energético de una vivienda. Y es también donde más fácil es ahorrar, porque la mayoría de casas pierden calor por sitios que se arreglan con burlete y paciencia.
El dato de referencia: cada grado de más supone en torno a un 7 % más de consumo. Pasar de 23 °C a 20 °C reduce el gasto casi una cuarta parte. No es una cifra de folleto: procede de las estimaciones del IDAE, el instituto público de eficiencia energética.
Pero antes de tocar el termostato hay cosas que dan más resultado.
Primero: tapar las fugas
De nada sirve calentar si el calor se escapa. Esto es lo más rentable que puedes hacer y cuesta muy poco.
Las rendijas de puertas y ventanas. Pasa la mano por el marco un día de viento. Si notas corriente, un burlete adhesivo de tres euros lo corta. Bajo la puerta de entrada, un burlete de cepillo.
Las persianas. El cajón de la persiana es uno de los mayores puntos de fuga de una vivienda española: es un hueco en la pared, muchas veces sin aislar. Se puede rellenar con espuma o poner un aislante autoadhesivo por dentro.
Baja las persianas al anochecer y corre las cortinas. La ventana es la zona más fría de la habitación, y una persiana bajada crea una cámara de aire que reduce bastante la pérdida.
Súbelas de día si da el sol. Es calefacción gratis. Una habitación orientada al sur gana grados solo con abrir.
Segundo: que los radiadores funcionen bien
Púrgalos al empezar la temporada. Si un radiador está frío arriba y caliente abajo, tiene aire dentro y no calienta. Se purga con una llave o un destornillador plano en la válvula superior: abres hasta que salga agua sin burbujas, con un vaso debajo, y cierras. Cinco minutos por radiador.
No los tapes. Un sofá delante, una cortina larga por encima o ropa tendida encima bloquean la convección. El radiador calienta moviendo aire, y si no puede moverlo, calienta la pared.
Papel reflectante detrás, si el radiador está en una pared que da al exterior. Devuelve a la habitación el calor que se iría al muro. Unos euros en cualquier ferretería.
Válvulas termostáticas. Permiten bajar la temperatura de habitaciones que no usas. No tiene sentido calentar a 21 °C un cuarto vacío.
Tercero: la temperatura correcta
- 19-21 °C de día en las zonas donde estás.
- 15-17 °C por la noche y en dormitorios. Se duerme mejor fresco y la manta es gratis.
- Nunca apagues del todo si te vas unas horas. Volver a calentar una casa fría desde cero gasta más que mantenerla templada. Si te vas varios días, entonces sí.
Y un apunte que cambia la percepción: el aire seco se siente más frío. Con un 30 % de humedad relativa, 21 °C parecen 19. Con un 50 %, 20 °C se sienten cómodos. Si tienes calefacción de aire o radiadores eléctricos que resecan mucho, un recipiente con agua ayuda más de lo que parece.
Ojo con pasarse: por encima del 60 % de humedad aparece condensación y moho, que es un problema peor. Lo explico en manchas de humedad en la pared.
Cuarto: elegir bien el sistema
Si calientas con electricidad, no todos los aparatos son iguales:
| Sistema | Eficiencia | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Bomba de calor (aire acondicionado con bomba) | 300-400 % | Calentar una estancia de forma continua |
| Radiador de aceite | 100 % | Calor sostenido en una habitación |
| Emisor térmico | 100 % | Similar, con programación |
| Convector / calefactor | 100 % | Calentar rápido y puntualmente |
| Estufa halógena | 100 % | Calor directo e inmediato, muy local |
La bomba de calor es la única que rompe el 100 %: no genera calor, lo mueve del exterior al interior. Por cada kWh que consume aporta 3 o 4 de calor. Si tienes aire acondicionado con bomba de calor y no lo usas en invierno porque «gasta mucho», estás usando lo más caro teniendo lo más barato.
Los demás convierten electricidad en calor al 100 % y ninguno es «más eficiente» que otro: un calefactor de 30 € y un emisor de 300 € consumen lo mismo por hora de funcionamiento. Lo que cambia es cómo reparten el calor y si permiten programarse.
El contrato: donde hay dinero fácil
Dos revisiones que se hacen una vez y ahorran todos los meses:
La potencia contratada. Se paga uses o no uses luz. Mucha gente tiene 5,5 kW cuando le bastan 3,45 kW. Si nunca te salta el diferencial, probablemente pagues de más. Se cambia con una llamada a la comercializadora.
La discriminación horaria. Si puedes mover consumos a la franja valle, la diferencia es notable. Los números completos de cada aparato están en cuánto gasta cada electrodoméstico al año.
Errores comunes
- Poner el termostato a 25 °C para que caliente antes. No calienta más rápido: calienta lo mismo y luego se pasa.
- Apagar y encender continuamente. Mantener una temperatura estable gasta menos que ciclos de frío y calor.
- Tapar radiadores con muebles o ropa.
- No purgar al empezar la temporada.
- Ventilar dejando una ventana entornada todo el día. Enfría los muros. Mejor 10 minutos en cruz.
- Calentar habitaciones vacías teniendo válvulas termostáticas.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor dejar la calefacción baja todo el día o encenderla a ratos?
Si estás en casa, mantenerla estable a temperatura moderada. Si te ausentas más de 6-8 horas, bájala pero no la apagues del todo: unos 15-16 °C.
¿Los radiadores de bajo consumo existen?
No como categoría. Todos los eléctricos de resistencia consumen lo mismo por kW generado. Lo único realmente más eficiente es la bomba de calor.
¿Merece la pena un termostato programable?
Sí, sobre todo si tienes horarios regulares. Que la casa no se caliente mientras estás trabajando es de los ahorros más simples que hay.
¿Y las alfombras y cortinas gruesas?
Ayudan. Una alfombra reduce la sensación de frío del suelo y las cortinas gruesas aíslan la ventana de noche. No es magia, pero suma.
¿Cuánto aísla el papel de aluminio detrás del radiador?
Poco si la pared ya está aislada; bastante si el radiador está en un muro exterior sin aislamiento. Cuesta tan poco que compensa probarlo.
En resumen
Tapa las rendijas, purga los radiadores, no los tapes, baja persianas al anochecer y pon 20 °C. Si tienes bomba de calor, úsala. Y revisa la potencia contratada, que es dinero que pagas todos los meses sin darte cuenta.
Si el frío te está dejando manchas en las paredes, mira cómo distinguir la condensación de una filtración.
